"Siempre ocurre algo, aunque sea desesperación"

domingo, 3 de abril de 2011

Novena entrega de la Novela: Todos Unidos triunfaremos

Daegu, Gyeongsang del Norte, Corea del Sur
El Dr. Villordo ya estaba cansado, era viernes y sus técnicos no manejaban bien ni el inglés ni el castellano y Villordo, aunque se esforzaba y lo entendía, tenía serios problemas con el coreano, gastaba mucha energía en dar indicaciones. Cerca de las 15 Yoon le preparaba su mate, Villordo se sacaba el guardapolvo y le hablaba de Independiente de Avellaneda a Yoon, el córeano era fanático del rojo.
- ¿Yoon está el agua? Gritó Villordo, a su asistente coreano.
- Si Dr., ahora le llevo mate.
Yoon era un excelente asistente para Villordo, era rápido, callado, tenía un posgrado más que interesante en alguna universidad caribeña, y no tenía ánimos de competir con su jefe, para Villordo, Yoon era el empleado ideal.
Después de sus mates con Yoon (el coreano estaba fascinado con la infusión de America del Sud, pero poco entendía el hábito de compartir la bombilla y tomaba en su propio mate) se dirigió al estacionamiento del laboratorio, se subió al Daewoo Lemans del 87 (en muy buen estado) y se dirigió a la casa de su novia Soo en las afueras de la ciudad.
Soo no soportaba que Villordo tuviera un Lemans 87´, pagaba demasiados impuestos por ese auto viejo y le quitaba jerarquía en las fiestas de la sociedad, siendo una presentadora de TV no había derecho a que la hiciera pasar esos malos tragos.
- Como estás Soo? Estás preparada ya para el casamiento de Sung Hee? – Villordo sabía que Soo siempre se preparaba con tiempo, y le encantaba que una mujer fuera tan práctica.
- Cambiaste el auto? – Soo siempre le preguntaba lo mismo.
- Todavía me lleva, no hay necesidad Soo.

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