"Siempre ocurre algo, aunque sea desesperación"

domingo, 1 de mayo de 2011

Décima entrega de: Todos Unidos Triunfaremos

- Soo, me olvidé algo en casa, no creo que demore más de 5 minutos en buscarlo.
- Estás seguro? No te olvides que soy la dama de honor esta noche y es imprescindible que llegue a tiempo.
Cuando Soo hablaba no había ni gestos ni expresiones de tensión, pero Villordo ya había aprendido a medir su ánimo… si llegaba tarde era para pelea y no quería contratiempos, tenía su mente puesta en el proyecto y la fase final estaba cerca.
Villordo estacionó el Lemans sobre la banquina de la ruta. Desde el auto solo se veía un canal y un bosquecito de alerces de Gmelin; ni bien cruzó el bosquecito tomó su llavero y pulsó uno de los botones que había en el aparato de encendido automático del Lemans; en unos minutos un puente habilitaba el paso hacia una mansión que se encontraba a unos 50 metros. Villordo cruzó el puente y unos 30 perros Dosa Inu y 7 dobermans se acercaron a festejarlo, acarició a los primeros, hizo una seña y en pocos segundos no había rastros de ellos; tomó un sendero de piedritas blancas y caminó con paso rápido hasta la mansión de estilo Hanok.
En el ala izquierda de la mansión había una casa de huéspedes de estilo Hanok también, con la particularidad de un portón gigante; colocó una tarjeta en un lector y el portón se abrió rápidamente, era un depósito con unos 15 autos deportivos, entre clásicos y de última generación.

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