"Siempre ocurre algo, aunque sea desesperación"

domingo, 30 de septiembre de 2012

Gauchito

En aquellos tiempos (felices quizás) en donde recorría como flaneur ciertas calles vedadas (las puertas de la percepción nos agilizan los sentidos si estamos dispuestos a VER) del conurbano moronense me dispuse a visitar a mi amigo El Dani.
Como tenía para comprar puchos nomás (en esa época conseguía  555 ingleses rubios o Romeo & Julieta cubanos negros en el mercado ilegal por 0,10  ¢)  decidí flauneurear (no se si es correcto el término y tampoco me importa) por la calle Pellegrini hasta cruzar la ruta 3 y llegar a  Agüero al 0 a las 23 hs. de una noche  fresca de verano. (el adjetivo no está demás).
Pasé por la puerta de algunos conocidos que tocaban canciones de Genesis Post Gabriel que me convidaron un poco de cerveza y Delta 9 Paraguayensis, otros estaban en otras historias pero igual saludaban, y llegué, sin inconvenientes paranoicos (la famosa inseguridad) hasta la casa de mi amigo El Dani.
No convenía llegar sin nada para refrescar gargantas así que hice un par de cuadras y le pedí fiado a Ramona La Paraguaya un par de cervezas frías que con una cara de orto cinematográfica me cedió.
Knock Knock, estás Dani? sin respuesta.
- Knock Knock!
- Quien anda!!!!???? Yo el Nahue, Elsa.
- Pasá, no está El Dani.
- Bueno lo espero.
- Se fue con la Gaby, no se a que hora viene (cara de andate por que me molestás).
- Lo espero.
- Esperalo afuera (Elsa la vieja nunca se andaba con vueltas).
Así que decidí abrir una cerveza con mi destapador  llavero Made In Grecia  que me regaló mi abuela  y Oh! Vaya casualidad!  aparecieron El Dani y La Gaby.
- Como estás loco! todo bien!
- Si Dani todo bien, tomemos una birra.
- Vamos a buscar más.
- Le pedí fiado a La Ramona así que va a ser medio complicado...
- Hoy vendí 20 aros así que le pagamos y compramos 7 birras más.
La charla trancurría volada en tronchos gruesos y tragos de cerveza largos, hasta que comenté algo sobre el santuario de la esquina de la vuelta.
- No te metas con el Gauchito vos infelíz - Gabriela tenía poco prurito conmigo.
- Ese Gauchito es complicado, le voy a llevar un par de cigarros, acompañame - El Dani me llevó hasta el santuario y le dejó un par de mis apreciados 555.
Mientras volvíamos de ofrendar El Dani comenzó a contarme la historia.

Dani:

Resulta que estábamos con La Gaby perdidos en el medio de un lugar desértico del Chaco, no había gente, ni agua ni pueblo ni nada, nos bajamos del tren porque venía el chancho y caminamos hasta perdernos buscando una ruta que nunca iba a aparecer. Teníamos mucho hambre, lo único que había eran un par de cactus así que los cortamos con el cuchillo que llevaba y le sacamos todo el líquido posible. Me puse nervioso, tenía que llegar a Resistencia para una feria de artesanos grande y la cosa estaba fulera, le digo a La Gaby: volvamos a buscar las vías del tren gorda...
- Ahí a 30 metros hay una altar al Gauchito, vamos a pedirle transporte y comida...
- No lo loca, no me va esa historia, andá vos.
Y Gaby fue al altar.
A los 20 minutos aparece un micro Tutto Letto en el medio de la nada esa llena de tierra y cactus, lo paramos, estaciona a 10 metros.
- Suban chicos.
Nos convidaron champagne, comida rica caliente y dormimos hasta llegar a Resistencia.
Le tengo cierto respeto a ese Gauchito, cierto respeto, no le rindo honores...

FIN