"Siempre ocurre algo, aunque sea desesperación"

viernes, 24 de diciembre de 2010

Desinteligencias

19 de mayo de 1968
ULTRASECRETO
Nombre del Agente encubierto: Satán, El Cabo, anticomunista furioso
Transcripción: Malenita
Archivo Original: tape de audio
Inteligencia de la Armada Argentia
Puerta de Hierro
Madrid
DESTRUYASE

Aquí estoy, su secretario me ha llamado, - dijo el Dr Jung

Te podés retirar Lopecito... a mi traeme soda, sin hielo, temperatura ambiente... que toma usted buen hombre? A algunos gringos les gusta el whisy, yo soy más de blanco con soda... - el General ordenándole a su mayordomo

Te, te rojo.

Traele un te Lopecito, la virginia que es nacional, así se lleva una buena impresión, je je.

A sus órdenes General, - Contestó Lopecito, firme y con una mirada maligna.

Menos General y más voluntad Lopecito, este invitado es un hombre revolucionario, como yo;

Estoy para escucharlo- Dijo el Dr. Jung

Ja ja ja, eso me dicen todos Dr.; a mi me escuchan todos, el tema es que soy medio zorro, zorro viejo, y le tengo miedo a ciertos induviduos, por primera vez, tengo miedo, soy un militar de campaña, usted entederá que el miedo es para los débiles, pero a algunos se les ocurrió reemplazarme, soy irremplazable Dr...

Es un acto natural el miedo General, lo traemos de antes de la cuna...

Digame Juancito, hagase amigo, somos parte de la historia Dr...

Expláyese Juancito, primero tengo que escucharlo, ese es mi método,

No no Dr. he leído cosas suyas, seré militar pero no pelotudo, conduje a la Argentina y gané las elecciones! Yo! Hijo de una india Tehuelche! En un país dominado por los británicos! Usted me entiende Dr.?

Si, claro que lo entiendo, pero estoy aquí para que se entienda usted, ese es mi trabajo, el suyo es conducir...

Conducir, conducir, soy un mito, ya no un hombre, un mito...

Conozco algo de eso Juancito, usted es un hombre, y muy a pesar suyo, estoy frente a un hombre con miedo,

Je je je je, Mire... usted sabe que admiro a los germanos..
.
No soy germano Juancito, soy suizo...

Es lo mismo...

No Juancito, no es lo mismo, y creo que su problema es ese, generalizar...

Si, ya lo se, para eso le pedí que venga, pero veo que no tiene remedio...

No, no lo tiene...

Pruebe el te La Virginia Carlitos; dijo el General, con un dejo de tristeza...

Le agradezo, prefiero el de la India

Fue un placer Carlitos...

Lo mismo digo Juancito, escríbame, su mayordomo tiene mi dirección postal... y tenga cuidado con él...

Es mi Judas, por eso lo elegí, sabe hacer perfectamente su trabajo...

jueves, 2 de diciembre de 2010

Últimas escenas de mi super-producción

ESCENA 4 – EXT – PARADA DE COLECTIVOS - NOCHE
El maestro va camino a la parada del colectivo cantando una canción de Frank Sinatra, cuando pasa por la chacra las Margaritas (donde vive el Padrino de Tadeo, Don Juan,) se queda mirando la falta del regador, es un fenómeno extraño ya que el pasto y las flores que tiene en la puerta del casco siempre están bien regados. Le llama la atención y hace un gesto detectivesco.
Ya en la parada de colectivo comenta con un vecino el extraño fenómeno de la falta del regador en lo de Don José.
En el camino de vuelta y sentado en el colectivo comenta el hecho de la falta del regador con un vecino de Don José, no le encuentran explicación ninguno de los dos…
ESCENA 5 – INT – CASA DEL MAESTRO, HABITACIÓN - DÍA
Mientras está entredormido en la cama a la hora de la siesta se le escucha murmurar al maestro: si viene el pelotudo este… el maestro tiene un libro de Jack London en la cara y una línea de luz que entra por un recoveco de la cortina le apunta directamente al rostro,
MAESTRO
Si aparece este pelotudo lo saco a las patadas en el culo…
(hablando solo)
MAESTRO
Otra vez el pelotudo este tocando llamando a la puerta, no tengo paz, que pueblo de mierda…
(se escucha un sonido similar a patadas en la puerta de entrada a la casa)
TADEO
Pide padrino lo´ libro´ de tercero, cuarto y quinto maestro
MAESTRO
¿Para qué?
TADEO
Pide padrino maestro
El maestro toma los libros de tercero, cuarto y quinto grado de la biblioteca en el living de la casa, toma una bolsa de una casa de zapatos que está en el bolsero de la cocina y acomoda los libros poniendo el de quinto en el fondo de la bolsa y el de tercero en primer lugar de la pila en la bolsa.
Le entregó los libros a Tadeo sin mirarlo a la cara y le cerró la puerta en la cara.
Se recostó nuevamente en la cama, se puso un libro que estaba abierto de Fedor Dostoievski y se durmió; se le notaba al maestro un gesto de fastidio en el sueño.
Camino a la parada de colectivo el maestro pasa por la chacra de Don José se detiene y busca con la mirada el regador del jardín, no lo ve y hace un gesto de fastidio,
MAESTRO
Es raro todo esto,
(hablando solo)
ESCENA 6 – EXT – PARADA DE COLECTIVOS - NOCHE
El maestro se encuentra charlando sentado en el asiento de la parada de colectivos con Di Pinto y Badaracco, dos viejos amigos del bar del centro del pueblo del maestro.
DI PINTO
La luna se hizo de seca. No atribuyamos pues, a un pronóstico de lluvia el retiro de un artefacto ¡su móvil habrá tenido Don Juan!
BADARACCO
¿Por qué no le pegás un tirón de orejas al taradito a ver si cuenta…?
EL MAESTRO
¿A quién?
BADARACCO
A tu alumno…
ESCENA 7 – INT – COLEGIO DEL PUEBLO - NOCHE
El maestro se encuentra dando una clase de biología,
MAESTRO
Tadeo concentrate, ¿Cuáles son las propiedades del agua?
TADEO
No se Maestro

sábado, 27 de noviembre de 2010

Dylan Thomas y la esencia de la política: La Mano que Firma el Papel

La mano que firmó el papel derribó una ciudad;
Cinco dedos soberanos tasaron el aliento,
Duplicaron el mundo de muertos, dividieron un país;
Estos cinco reyes condujeron a un rey hacia la muerte.

La poderosa mano lleva a un hombro caído,
El yeso oprime sus articulaciones;
Una pluma de ganso ha puesto fin a un asesinato
Lo que acaba con la conversación.

La mano que firmó el tratado engendró fiebre,
Y creció el hambre, y vino la langosta;
Grande es la mano que sostiene el dominio sobre
El hombre por un nombre pintarrajeado.

Los cinco reyes cuentan los muertos mas no calman
La herida encostrada, ni acarician la frente;
Una mano gobierna la piedad, otra mano el cielo;
Ninguna tiene lágrimas para derramar.

El Calamar Opta por su Tinta (guión adaptado) parte 2

ESCENA 3 – INT – LIVING DE LA CASA DEL MAESTRO – DÍA
El maestro busca en la biblioteca, que está muy ordenada, casi obsesivamente, los libros de texto de primero, segundo y tercer grado; toma una bolsa de casa de deportes en el bolsero de la cocina y acomoda puntillosamente los libros comenzando con el de tercer grado y ubicando amorosamente en el primer lugar de la pila el libro de primer grado con mucho amor. Se sienta en la mesa de living y escribe una carta.
La misma dice:
Estimado Don Juan S/D:
No puedo más que sorprenderme por sus ansias de conocimiento; fue una noticia que cambió el color de mi día.
Hombres como usted serán nombre de calles y avenidas algún día… parte del acervo histórico de nuestra maravillosa ciudad… le pido encarecidamente que me devuelva en perfecto estado los libros la semana entrante; se que tiene mucha actividades culturales y políticas, pero ya que ha olvidado el pago de los últimos seis meses de la cooperadora, estos ejemplares son los únicos que hay en la ciudad y funcionan como biblioteca popular,
Siempre suyo,
El maestro colocó la carta en un sobre de madera, firmó el sobre y lo colocó arriba de la pila de libros, abrió la puerta, le entregó la bolsa a Tadeo y cerró la puerta de un portazo. Se puso el libro de Dickens en la cara nuevamente, y ya sin el sol que le daba en el rostro, se durmió profundamente.

El Calamar Opta por su Tinta (guión adaptado)

Ofrezco esta fruta salvaje a quien tenga hambre (la adaptación es mía... el cuento, del más grande, Adolfo Bioy Casares; nada más).


EL CALAMAR OPTA POR SU TINTA
ESCENA 1 – INT - CASA DEL MAESTRO DE ESCUELA (HABITACIÓN)- DÍA
El maestro está durmiendo la siesta, un libro de Dickens le tapa la cara, el cuarto luce desordenado y se ven títulos de Carl G. Jung, Marcel Proust y Victor Hugo tirados en el piso, junto a slips y tazas de café sucias; es un hombre de unos 35 años, con cierto parecido a George Clooney, más que nada por la canas y el porte. Tiene la cara tapada porque por la cortina una línea de luz le apunta directamente a esa parte del cuerpo. Se escucha el ruido de unos golpes fuertes en la puerta de la entrada a la casa que parecen patadas, el maestro se levanta sobresaltado y toma un paraguas con punta para defenderse, luce alterado y confundido. Se acomoda el pantalón, ajuste su cinto y se dirige a la cocina, en la bacha hay un montón de platos sucios, corre dos o tres platos y se lava la cara, con la cara lavada se peina un poco y hace un gesto de fastidio. Se dirige a la puerta con el paraguas como arma en la mano, observa por la mirilla y lo ve a Tadeo, el maestro murmura una puteada, Tadeo es un alumno suyo de la escuela nocturna, un chico de unos veinte años que tiene un leve retraso en el aprendizaje.
ESCENA 2 – EXT – EN LA PUERTA DE LA CASA DEL MAESTRO – DÍA
TADEO
Padrino pide libro de primero, segundo y tercer grado Maestro, ahora mismo ya
MAESTRO
¿No te parece Tadeíto que no es hora de romper las pelotas?
TADEO
Pide padrino yo cumplo Maestro
MAESTRO
¿Puedo saber para que quiere Don Juan libros de primero, segundo y tercer grado?, dudo que haya aprobado el jardín de infantes…
TADEO
Pide padrino Maestro yo cumplo
(continuará)

domingo, 21 de noviembre de 2010

Crónicas Conurbanas Post Apocalípticas (no es una ucronía orwelliana, es un feudo peronista)

Sacándole jugo al marketing de relatos de viajes pseudoperiodísticos (creo profundamente en el arte periodístico, sintetizando, no creo en la existencia del periodismo contemporáneo) se me ocurrió esta tarde resaquera en mi casa con diez pinos suburbana patagónica, seguir contando anécdotas compartidas de los viajes freaks que realizamos con mi amigo El Dani al corazón de la pobreza, el oeste profundo del conurbano bonaerense (la república de boenos aires, que no es buenos aires d.f, o como se llame que no viene al caso ahora).
Siendo las 8 de la mañana decidimos con el dani y un heavy colado en la cofradía de los humildes tomadores de vino toro salir del límite entre la matanza y morón y emular al capitán willard (favor de leer el corazón de las tinieblas, este intertexto, querido lector, solo es posible si te comprometes con la literatura!) y su grupo de comandos trastornados.
En la infancia, cuando jugábamos a la guerra en los terrenos baldíos de morón sur no peleábamos por ser el mono jefe; eran los perfectos 80 y como estaba de moda la democracia, votabamos y rotábamos la dirección del grupo diariamente, como en la antigua grecia, todos éramos presidentes del baldío por un día, y así demostrábamos nuestras cualidades conductoras; aunque siempre, en todo grupo, hay un líder (teoría que el peronismo con éxito político y africanización de la economía demostró ganadora) y ese líder no hacía más que dejarnos en ridículo; la cosa es que El Dani siempre era el líder de los viajes al Vietnam criollo, y por más que lo peleara, el tipo siempre defendía su lugar, excepto cuando caía borracho, momento en que yo tomaba la posta (consecuencias de un hígado de acero, nada más) .
El líder natural de nuestra cofradía organizó la estrategia del viaje; aritos y bijuta de alpaca más tres pesos (aunque no lo creas, estimado lector, El Dani, siempre, tiene plata) para los puchos; a las 0900 horas ante meridianas decidimos emprender la caminata hasta morón centro saboreando una rica manaos limón fiada de mala gana por ramona la paraguaya (que nos ama, porque en el fondo somos niños lindos y revoltosos de cuarenta años); la idea principal del viaje era realizar una excursión a la laguna de lobos http://bit.ly/9hXPhX, la última parada de la línea de tren del infierno, el sarmiento (un homenaje desdentado a nuestro prócer educativo); los lectores que no son argentinos se preguntarán como hicimos un viaje de treinta kilómetros en 2 horas y media con tres pesos sin recurrir al autostop y la bici; sepan que colarse en el tren y en colectivo es una estrategia de supervivencia que todos los nacidos en las tierras del gran general sosa aprendemos en nuestra tierna infancia... un rito iniciático, un bar mitzvá sin torta de chocolate ni varieté.
Ya colados en el sarmiento y sin rastros del chancho llegamos a moreno, terra mítica en donde aprendí a correr como forest esquivando piedrazos en la adolescencia.
Luego de media hora de espera y previa amistad con una hermosa saxofonista de 20 años que escuchaba herbie hancock en su ipod comprado en Inglaterra (si García Márquez hubiera nacido en morón cien años de soledad sería solo menos caluroso, el realismo mágico es latinoamericano...
(Continuará)
P.d.: Gracias al Eze Apesteguia por la onda que tiró!

miércoles, 22 de septiembre de 2010

todos Unidos Triunfaremos, tercera entrega

La recepcionista del hotel lo despertó por el teléfono para avisarle que lo buscaba una señorita en la recepción; Volonté se desperezó, fue al baño y se lavó la cara con agua fría; se vistió rápido y fue a la recepción, esperaba encontrarse con la extraña señorita que lo había visitado ayer, pero no, una morena de estatura baja, rastas y pantalones de gimnasia adidas lo esperaba; la chica se presentó:
- Soy Andrea, su custodio.
- Suba conmigo a la habitación, tengo poco tiempo- dijo él.
- Esperaba un señor corpulento y vestido con traje, realmente me sorprende… - completó Volonté.
- No se preocupe Volonté, se hacer mi trabajo, el aspecto es lo de menos.
Volonté le describió brevemente el problema que se la había presentado a su custodia, ella lo escuchó atentamente y no le preguntó nada, parecía estar en otro lugar cuando Volonté le hablaba.
- Adonde guarda la información Volonté?
- En mi saco… - contesto Volonté sin ganas.
- Tome esto y guárdelo en el mismo lugar, el original llévelo en el bolsillo de seguridad de su valija – la custodio le entregó otro diskette exactamente igual al que él tenía.
- Adonde tiene que ir hoy? – preguntó ella.
- Tengo dos reuniones con funcionarios del gobierno central, son de segunda y tercera línea, nos encontramos en una oficina de Olivos.
- Le recomiendo que cancele la reunión y se tome pronto el avión hacia su lugar de origen, no es para alarmarlo, pero puede sufrir algún inconveniente.
- No puedo evitar ir, contrataron un servicio y tengo que informarles como funciona,
- Hágalo por conferencia virtual, pero usted decide – dijo ella si ganas.
Bajaron de la habitación, y se dirigieron al estacionamiento, del hotel, la chica presionó la llave electrónica antes de subir al automóvil y el Ford Mondeo azul se encendió, el motor rugía como un deportivo.
- Puede subir, no abra la ventana – la dijo la chica.
Volonté abrió una de las puertas traseras y guardó su valija y su laptop, subió al asiento de acompañante con su tablet pc y se dispuso a leer el diario.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Morón Suburbia

Hace un tiempo estaba en la casa de un amigo hippie (el Dani) y se me dio por ir a comprar cervezas a un kiosco que estaba a una cuadra de su casa, en el sur de Morón, límite con La Matanza, por donde dobla el viento y se cruzan los atajos y algunas noches frías aparece el de rojo, te pide un pucho, y desaparece, así por que sí, y nadie pregunta adonde fue, no es necesario.
La cosa es que pido tres cervezas y en la espera comienzo una charla con un adolecente de overol, que estaba tomando una cerveza medio escondido entre las frondosas hojas que salían de la casa vecina al kiosco, cuando miro que había alguien escondido el pibe se percata (percatarse es algo religioso en el oeste, mirar para todos lados también); la charla comenzó con un pedido de disculpas: - Disculpe don, ya sé que está prohibido tomar alcohol en la calle, pero tenía ganas de estar solo un rato, hoy trabajé 12 horas.
Le dije que no se preocupara, que tomar cerveza y fumar cigarrillos en la calle era una antigua costumbre inglesa obrera que se implementó en Inglaterra en la época de la revolución industrial; los obreros no accedían a los clubes y estaban tan cansados que no llegaban a la taberna, el pibe se rió, y me dijo que la anécdota era muy interesante, me dijo que algunas veces le hubiera tgustado estar acompañado por muchachos de su misma edad, pero que era el único de 19 años en la fábrica, se me ocurrió preguntarle si sabía por qué no había más jóvenes obreros, y me contestó: - por qué está de moda el choreo, en el barrio o sos chorro o sos policía, cuando me ven que llego a casa cansado me bardean y me gritan gil trabajador, me discriminan y me dicen que soy un boludo, que laburando no voy a llegar a nada. Pero no les doy bola, todos los días balean a uno, no me arrepiento, ser obrero industrial es una mierda, pero morirte baleado a los 15 me parece que es peor.
Le dije que la única forma de generar un cambio era a través del trabajo, le hablé de la consciencia de clase y de Marx, pero fue en vano: a mi mucho no me interesa la política don, me interesa no pedirle guita a mis viejos, y poder tomarme unas vacaciones por año nada más, con todos los garcas que hay dando vueltas dudo que cambie algo, pero me gusta escuchar anécdotas de laburantes.
A todo esto pasó el patrullero, amagaron bajar, ya que justo que pasaron estaba visible la cerveza, pero siguieron de largo: ¿sabe por qué no me paran?; porque laburo y no me pueden sacar, coimear a un laburante no es negocio, negocio es el chorro, que trabaja, generalmente para ellos.
Lo saludé y me fui a la casa de amigo el hippie y me acompañaron las tres cervezas, y en esos metros que me separaban de su casa pensé que Marx había muerto hacía muchísimos años, y que el discurso romántico decimonónico marxista es excelente para chamuyarte una universitaria rica, pero la vida… la vida está en otro lado, la vida está en ser poco visible.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Segunda parte de Todos Unidos Triunfaremos

- No puedo darte el material, y además me gustaría saber cómo obtuviste la información…
- Si no me lo das vas a estar en problemas.
- Seguramente voy a estar en problemas si te lo doy, la información no es mía, es de la empresa para la que trabajo
- La empresa para la que trabajás es parte del problema – Volonté estaba cansado de hablar con la chica, tenía todos los clichés de una militante política que está ciega a la reflexión, pero había algo, y no sabía qué, que lo desorientaba
- Vamos a hacer lo siguiente, yo subo a mi habitación, vos te vas del hotel y me dejás una dirección electrónica, y cuando la información llegué a la empresa, me comunico con vos y serás la primera en tenerla – Volonté ya se estaba levantando para retirarse cuando vio algo que no le gustó, dos tipos sacándoles fotos a la chica con un dispositivo de lectura, pudo ver las fotos través del vidrio que lo reflejaba, y ellos no se daban cuenta
- La información que tenés te pone en peligro, de alguna forma la obtendremos, quiero aclararte que nuestros métodos no son violentos, porque no somos los únicos que queremos la información, los otros que la buscan si son violentos…
Volonté se retiró de la mesa y sin saludar a la chica se dirigió al hall del hotel, le pidió a la asiática la tarjeta de la habitación y subió por el ascensor hasta su habitación. Cuando entró comprobó si todo estaba en su lugar, siempre dejaba su portátil abierta ya que prefería manejarse en la calle con un smart phone y un dispositivo de lectura; retuvo en su momento la imagen de la chica y entró a un página web donde gratuitamente se podía realizar un identikit para que un programa busque a las personas en redes sociales, dio enter cuando terminó el identikit y se encontró con algo impensado: ella era igual a una actriz, exactamente igual a Mary Eizabeth Mastrantonio, actriz que interpretaba a la hermana de Tony Montana en el clásico Scarface.
EL cambio de rostro se daba en casos de delincuentes prófugos o personas que por algún motivo no querían ser reconocidas, y Volonté pensó que estaba ante la última opción, alguien que por algún motivo quería desaparecer de la conexión permanente que marcaba esta época.
Revisó su saco para saber si estaba en su lugar el diskette de 3, 5 y lo encontró; hacía tiempo que Volonté quería retirarse de Conection & Politic, pero su salida debía ser ordenada…
Entró a la página de la empresa y cliqueó en el botón seguridad para agentes internos, pasó las pruebas biométricas y solicitó seguridad personal; siempre sugerían los expertos en seguridad de la empresa que solicitaran un servicio adicional de seguridad en el caso de que pueda ser violada información confidencial, y Volonté no lo dudo, pidió que le cubrieran las espaldas…

lunes, 3 de mayo de 2010

Todos unidos triunfaremos (novela por entregas, homenaje a dickens 2.0)

El bar guardaba reminiscencias de los años 40, 50, 60, 70... banderas argentinas, escudos, y un pequeño museo del racing club de avellaneda; increíblemente no se registraba el idioma español en el bar... había japoneses, chinos, rusos y norteamericanos, mezclaban el inglés y sus idiomas. Un imitador de gardel tocaba mi buenos aires querido y si uno cerraba los ojos hasta podía imaginarse que era gardel, cuando los habrías te encontrabas con un oriental vestido a la usanza de los años treinta, y empolvado como en las películas mudas.
Volonté esperaba a Krupek sentado en una mesa para dos, cerca de la puerta principal del bar que daba a la avenida Santa Fe, estaba leyendo el diario en papel pero tenía sobre la mesa un dispositivo digital de lectura que ojeaba de a ratos.
Krupek era un polaco de 1,95 cm de altura, barba roja y modales de matón, aunque cuando se comportaba hasta podía ser simpático. Volonté comenzó a ojear su dispositivo de lectura cada vez más seguido hasta que dejó el diario en papel y comenzó a digitar en su aparato.
- No te tenía nervioso a vos, más bien te daba con el tipo de negocios que se pone irónico porque sabe que le está por entrar un montón de plata y se banca al cliente, je je.
Volonté no levantó los ojos de su dispositivo digital y no le contestó a Krupek, no era su estilo.
- Como estás Krupek, perdón por la impaciencia, mi vuelo sale pasado mañana y tengo que ver a 5 clientes más, tengo solamente 20 minutos, así que te escucho.- le dijo todo eso sin levantar la vista de su dispositivo.
- Bueno, tengo que darte esto. - y le entregó un diskette de 3,5"; sin mediar palabra, Krupek se retiró.
Volonté y Krupek se conocieron en la facultad, nunca habían hablado pero cursaron dos materias juntos, eran de estilos absolutamente opuestos, y a Volonté Krupek no le caía bien, era un oscuro comerciante de influencias que cambiaba de partido político como de remera, sin importar la ideología del partido, ahora era un operador de una de las múltiples ramas del peronismo.
Las referencias actuales que tenía de Krupek lo posicionaban como un tipo peligroso, aunque con relevancias en los asuntos que necesitaba la empresa para la que Volonté trabajaba.
Volonté pagó con dinero en efectivo el jugo natural de naranja que había tomado, y caminó hasta el hotel en donde estaba alojado, en la calle Fray Justo Santa María de Oro y Santa Fé. Era u hotel pequeño pero cómodo, ideal para hacer negocios sin tener que preocuparse por el tránsito de Buenos Aires.
En la recepción una amable asiática le informó que una joven mujer lo esperaba en el desayunador. A Volonté le llamó la atención que lo esperara alguien, fue una casualidad que estuviera en la argentina ya que el trabajo que tenía encargado lo tomó por sorpresa, no tenía planes de regresar a la Argentina y tampoco tenía demasiados amigos allí; cuando llegó al desayunador vió a una chica rubia y menuda que lo llamó.
- Usted es Volonté, no es asi?
- El mismo, y vos?
- Es un poco largo de explicar, pero necesito el diskette, puedo pagarte lo que quieras por él.

miércoles, 28 de abril de 2010

Violencia

Tuve la suerte de conocer un sistema alternativo al capitalismo, un poco bizarro: sex/drugs/rock & roll, o movimiento hippie, (tuvo su auge en la década del 60´, y todavía tiene adeptos, en los countries), no me quejo del hippismo, tuvo ideas trascendentes que hoy se retoman desde la perspectiva más de izquierda humanista como los verdes, dejó un mensaje de amor y paz, aunque se topó con el problemático hombre,(fin de cualquier sistema trascendente, o sea, somos finitos y chiquitos, aunque juguemos a ser Dios, somos más cercanos a los griegos y sus figuras míticas, lo que actualmente serían las figuras deportivas internacionales o los hitos de hollywood) y ahí se terminó el buen vivir.
Volviendo al hippismo y leyendo alguna entrevista trasnochada al japonés malo de Fukuyama, me encontré con que el hippsimo puede volver en décadas venideras como una especie de puerto libre del gran capital, zonas autónomas, pobladas por individuos o colectividades no conectadas, desfasadas de la velocidad de la luz enferma que describe Paul Virilio.
Para que tenga éxito ese "autonomismo" que describe el furioso conservador de Fukuyama deberíamos centrarnos en la producción, si si, la maldita producción, o sea el trabajo, lo que faltó en el anterior hippismo.
Debemos hacernos amigos de producir lo necesario, trabajar mucho políticamente y pensarnos como humanos tontos que somos, olvidarnos de discusiones bizarras sobre el gran cambio mundial, y trabajar más sobre el cambio a pequeña escala, darle bola a Murray Boochkin y a los pensadores serenos, como Voltaire, pensar en socialismo para millonarios de Bernard Shaw y sentirnos ricos porque podemos limitarnos, es decir, cambiar el mundo.

martes, 20 de abril de 2010

Desmond Morris, somos monos presos y conectados

Hace muchos tiempo, creo que tenía 13 años o un poco menos, descubrí en la biblioteca familiar un librito en portugués, O Macaco Nu; venía de leer un interesante thriller, Dragón Rojo, la novela que adaptada en una zaga hizo famoso a Hannibal Lecter, el humanísimo psiquiatra que se comía a sus víctimas.
O Macaco Nu me cambió la perspectiva que Dragón Rojo me dejó de la especie humana, me di cuenta de que en el fondo Lecter era un cagón, mataba por miedo, era un miedoso, un no animal.
Con el tiempo aprendí que los hombres más poderosos en el fondo tienen miedo, dejan de lado su impulso animal comunitario y entran en una fase de no empatía con la especie, algo que no se da en los bichos, los bichos no pueden ni quieren dejar de ser bichos, mi perrito, un dogo gigante y amoroso, por más sentimientos sapiens sapiens que le vuelque, quiere oler a otros perritos, porque le gusta entrar en comunión con sus pares, es feliz.
Cuando leo los chistes de los diarios en primera plana no puedo menos que espantarme de lo poco animales que son estos tipos, a veces llego a pensar que su trabajo consta en generar dobles vínculos, transformarse en madres paranoicas que nos dicen que hacer para después mirar el zoológico sucio en el que se solazan... nunca me gustaron los zoológicos ni los circos, pero si pensamos que por esta conexión binaria que nos atraviesa el cuerpo somos menos animales nos estamos equivocando, somos monos viejos y fumadores en un zoológico tenebroso y cruel, manejando navajas que van a 230 km por hora, llegando a ningún lado y respirando en una prisión de smog sin horizonte, sin visualización, sin vida.
Mi perrito huele a otros perritos y nosotros dejamos de olernos, de mirarnos y de gustarnos; ahora nos etiquetamos... y estamos cada día más malos.